El valor que se queda
en la feria.
Surcoin es la moneda social que usan feriantes y vecinos para que comprar, vender y ayudarse no dependa de tener pesos en el bolsillo. Se gana trabajando, se gasta cerca, y vuelve.
Una moneda que solo vale acá.
Surcoin no es una criptomoneda ni busca reemplazar al peso. Es una moneda social: un sistema de intercambio que funciona en paralelo, pensado exclusivamente para que la economía popular local —ferias, emprendimientos, oficios— tenga con qué moverse aunque el circulante de plata "de verdad" escasee.
Cada feriante y cada vecino tiene su propia billetera virtual. Pagar es escanear un código QR; no hace falta efectivo, ni tarjeta, ni conexión con ningún banco. Lo que circula, circula entre la misma gente que arma la feria semana a semana.
El Crédito Solidario Surcoin es quien emite la moneda de forma controlada: le da a cada cuenta nueva un saldo inicial para arrancar, y si alguien se queda sin saldo en medio de la feria, puede pedir un crédito puente y devolverlo cuando pueda.
Antes de la billetera, el RETEP.
Para sumarte a Surcoin primero pasás por el RETEP — el Registro Territorial de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular. No es un trámite de más: es la herramienta que le da visibilidad e identidad a cada feriante y emprendedor, reconociendo su oficio como parte real de la economía del territorio.
Funciona como un relevamiento: releva quién sos, qué producís o qué oficio tenés, y te conecta con el nodo o la institución solidaria que presta el espacio donde se arma la feria. Ese vínculo —entre vos, tu producto y el lugar donde lo ofrecés— es el primer eslabón de confianza sobre el que después se apoya toda la red Surcoin.
"Que nadie se quede afuera de la feria por no tener con qué pagar."
En la economía popular, la falta de circulante es un freno constante: hay quien tiene mercadería o un oficio para ofrecer, pero no plata para comprar lo que necesita hoy. Surcoin existe para resolver exactamente eso — que el intercambio dependa de lo que la comunidad produce y necesita, no de cuánto efectivo hay dando vueltas ese día.
De la inscripción al primer pago, en cinco pasos.
Todo pasa dentro de la billetera virtual, desde el celular. No hace falta instalar nada de una tienda de aplicaciones.
Te das de alta vía RETEP
El referente de tu nodo te registra en el RETEP con tu celular y tu DNI. Con eso queda creada tu identidad en la economía popular y tu billetera Surcoin.
Arrancás con saldo
Recibís un saldo inicial de bienvenida para que puedas comprar desde el primer día, sin depender de vender algo antes.
SC 25.000 de regaloComprás y cobrás con QR
Cada puesto tiene su código. Escanear, confirmar el monto y listo — la transferencia queda registrada al instante.
Si te quedás sin saldo, pedís un préstamo
Un crédito puente para seguir comprando ese mismo día. Lo devolvés cuando puedas, aunque sea de a poco.
Todo el movimiento se puede consultar
Cuánto circula, cuánta gente participa, cuánto crédito hay activo — a la vista de toda la comunidad, sin exponer a nadie en particular.
Lo que no está dispuesto a ceder.
Sin bancos, sin intereses
Nadie cobra por prestar ni por circular. El único "banco" es el crédito solidario de la propia comunidad.
Economía real, no especulación
Cada Surcoin que existe está atado a un intercambio concreto: un producto, un servicio, un oficio.
Transparencia colectiva
Los números agregados de la red están siempre a la vista. Nunca los movimientos de una persona en particular.
Nadie queda afuera
El saldo inicial y el crédito puente existen para que empezar a participar no dependa de tener plata previa.
Los números de la red, siempre a la vista.
Sin necesidad de iniciar sesión, cualquiera puede ver cuánto Surcoin circula, cuántas operaciones se hicieron y cuánto crédito solidario hay activo — agregado para toda la comunidad, nunca por persona.
Ver panel de transparenciaSe puede seguir el rastro de cada Surcoion.
La confianza no es un eslogan: es lo que hace que un feriante acepte Surcoin de alguien que recién conoce. Por eso cada movimiento queda registrado y es consultable — nadie tiene que confiar a ciegas en que el sistema es honesto, puede verificarlo.
Surcoin corre en dos capas. La billetera que usás en la feria es la interfaz del día a día: rápida, pensada para el celular, sin fricciones. Pero por detrás, Surcoin también existe en la blockchain, en la red Polygon, con el símbolo SUR. La app funciona como un espejo de esa moneda: cada Surcoin que circula en la feria tiene su correlato en una cadena de bloques pública e inalterable.
Esa base en blockchain no está pensada para el trading ni la especulación — a propósito, SUR no tiene liquidez ni cotiza en ningún exchange. Sigue la misma lógica que la moneda social: existe para circular entre quienes la usan de verdad, no para que alguien apueste a que sube o baja de precio.
La red de espacios que sostienen la feria.
Surcoin no funciona solo: se apoya en el Circuito Sur, la red de instituciones solidarias que prestan el espacio físico donde se arma cada feria. Sociedades de fomento, clubes de barrio, centros culturales, parroquias e iglesias son quienes hacen posible que haya un lugar donde encontrarse.
Instituciones solidarias
Algunas instituciones del Circuito Sur aceptan Surcoin como forma de pago para sus propias actividades, y otras lo reciben para cubrir el alquiler del espacio donde se organizan encuentros sociales.
- Talleres y actividades deportivas de sus socios
- Alquiler del espacio para eventos comunitarios
Comercios del barrio
Los comercios también pueden sumarse aceptando parte de una venta en Surcoin. La misma billetera calcula automáticamente cuánto se paga en moneda social y cuánto en el otro medio de pago.
Cada comercio que se suma incrementa la clientela del Circuito Sur, fomenta el consumo dentro del propio barrio y fortalece toda la red: más lugares donde gastar Surcoin significa más razones para seguir usándolo.
Un proyecto de la economía popular, para la economía popular.
Surcoin es impulsado por Proyecto Sur y gestionado a través del Crédito Solidario Surcoin, con referentes en cada nodo que acompañan el alta de cuentas, resuelven reclamos y sostienen la confianza que hace que la moneda funcione.
¿Tenés un puesto en la feria?
Sumate a Surcoin y empezá a comprar y vender sin que la plata en el bolsillo sea el límite.